Todos Los Bares de Madrid

 Casa de Julio in Malasaña, Calle de la Madera, 37, Madrid

Un bar que ha existido desde siempre. Esta oculto en una calle escondida así que no atrae multitudes de jóvenes como las de la Calle del Pez o la Calle del Espíritu Santo. Pero esto no significa que no se atiborre de gente. Es un bar pequeño y puede llenarse al tope en poco tiempo.

Bodegas Melibea, Sol, Calle de Espoz y Mina,9, Madrid

Si os paráis al frente de Bodegas Melibea, inmediatamente quedáis cautivados por los murales de hermosas mujeres desnudas; de buen gusto, claro está.

Taberna Aranda bar, pub La Latina, Almendro 22, Madrid

Taberna Aranda en La Latina es un bar que no os podéis perder. Queda en la esquina de la Calle del Almendro y Cuesta San Pedro, a unos pasos de la Plaza de San Andrés.

 bar Vinícola Mentridana en Calle San Eugenio, 9, Madrid

Muchas personas visitan Madrid no sólo por sus bares, sino por su historia. En Vinícola Mentridana podéis disfrutar de ambas cosas. Así es, los altos techos abovedados y polvorientas botellas de vino, son suficiente historia para mí, no hay necesidad de visitar los museos.

Guia de bares La Catrina, Malasaña Calle Corredera Alta de San Pablo, 13, Madrid

La Catrina es un pequeño bar mexicano en Malasaña. El exterior os hace formar una idea de lo que esperaréis en cuanto entréis. La puerta esta adornada con un gran motivo de una calavera mexicana y un corazón humano. He escuchado decir que La Catrina es un restaurante pero no os dejéis engañar.

El Doblón, Calle de Juan Bravo, 35, Madrid

Calificación maxima para este bar: desde los ojos de buey en el exterior hasta la pista de baile en el interior. El Doblón puede ser agradable para la vista pero no para el bolsillo. Una advertencia: 5 euros por 30cl de agua.

La Blegger guía de barras- la sobrecarga sensorial en El Imperfecto

Un pequeño bar que a pesar de estar lleno de porquería, es excelente. La propia entrada os cautiva con sus luces de neón color azul y verde y en cuanto entráis hay lámparas, candelabros, bolas de disco, imágenes, fotos, espejos. Cada centímetro está decorado con algo.

Las señales de neón fuera de láser Karaoke, Calle de las Huertas, 50, Madrid

normalmente, no recomendaría un bar de karaoke por nada del mundo pero me han convencido de ir y he de decir que vale la pena mencionarlo. Se estableció en los años 80 y no pienso que ha cambiado desde entonces.

Bar La Realidad, Malasaña, Calle Corredera Baja de San Pablo, 51, Madird

Tiene una audiencia joven y animada y una atmósfera relajante. La Realidad se especializa en gin-tonic, una moda algo pasajera de Madrid. Con cada bar intentando superar a su vecino, este lugar tiene su encanto. Una de las cosas que más me gustan de este bar es que está cambiando constantemente.